Colegio Francisco de Miranda – Peñalolén
Proyecto elaborado por: Curumi
Un árbol que invita a jugar juntos: nuevo espacio lúdico inclusivo en el Colegio Francisco de Miranda
En el Colegio Francisco de Miranda, ubicado en la comuna de Peñalolén, se desarrolló un nuevo espacio de juego que pone en el centro el encuentro, la exploración y la inclusión. Este proyecto, diseñado y ejecutado por Curumi Inclusivo, incorpora como elemento principal el juego de madera Árbol Argollas, una estructura que invita a niños y niñas a interactuar, moverse y aprender a través del juego compartido.
Inspirado en la naturaleza y en el crecimiento colectivo, el Árbol Argollas propone un recorrido accesible y multisensorial, donde cada elemento fomenta la participación activa, el desarrollo motriz y la convivencia respetuosa entre pares.
El proyecto incorpora:
• Juego principal Árbol Argollas, construido en madera, con accesos a distintos niveles, plataformas, argollas de trepa y elementos de paso que estimulan el equilibrio, la coordinación y la fuerza de manera segura.
• Rampas y barandas, que permiten un recorrido continuo e inclusivo, promoviendo la autonomía y el juego sin barreras.
• Piso de caucho continuo, diseñado para garantizar seguridad, absorción de impactos y accesibilidad universal, con colores que delimitan y acompañan el recorrido lúdico.
• Toldo protector, que genera sombra y confort, permitiendo el uso del espacio durante distintas horas del día y en diversas condiciones climáticas.
• Elementos de apoyo al juego activo, que favorecen el movimiento libre, la exploración corporal y el aprendizaje a través de la experiencia.
Cada decisión de diseño fue pensada para crear un espacio donde el juego no excluya, sino que reúna. La materialidad en madera, los colores amigables y la disposición del recorrido invitan a una experiencia cercana, cálida y respetuosa con el entorno educativo.
Con este proyecto, Curumi Inclusivo reafirma su compromiso con el desarrollo de entornos de juego accesibles, seguros y significativos, donde todos los niños y niñas puedan compartir, explorar y crecer juntos, entendiendo el juego como un derecho y una herramienta fundamental para la inclusión.

